La lavadora es, por detrás del frigorífico y la TV, el tercer electrodoméstico que más consume en nuestro hogar, casi un 12% de la energía y un 14% del agua que utilizamos.
El precio del kWh en España (0,1241 €/kWh en febrero 2014) es uno de los más caros de Europa.
Las continuas subidas en el precio del agua y la electricidad pueden suponer, junto con el gasto en detergentes y suavizantes,entre 300 y 450 euros al año dependiendo del tamaño del hogar y las coladas que se realizan. Volver a lavar a mano ya no es una opción, por falta de tiempo y porque el coste podría ser incluso mayor, en función de los litros de agua que se consumen, el calentarla con la caldera de gas y un detergente más caro para lavar a mano…
Según el “Estudio sobre consumo energético del sector residencial en España” del IDEA, la lavadora consume un 11,8% de la energía, unos 255 kWh, más del 80% de la electricidad que usa la lavadora es para calentar el agua. Si se lava en frío se reduce de modo considerable el gasto, se ahorra tres veces más energía que lavando a 40º.
Como han comprobado en esta comparativa utilizar programas cortos nos ayudará a gastar menos agua pero no siempre a ahorrar electricidad. Los programas cortos ahorran tiempo pero no dinero, porque a diferencia de un programa largo que va calentando el agua progresivamente estos la calientan toda de golpe y al final, los programas cortos no ahorran mucha energía con respecto a los normales.
Para economizar es mejor poner la lavadora cuando esté llena y ajustar su uso en horario de menor coste de la electricidad, también es importante elegir un modelo de lavadora con etiqueta energética clase A, porque son más eficientes y con una carga en kilos adecuada a nuestro modo de vida y usos de la ropa.
Otra de las cosas que hace que una lavadora gaste más energía es la dosis superior de detergente, cuanto más detergente mayor consumo y más contaminación. Además debido a los residuos de esos detergentes el filtro se va tupiendo y esto hace que la maquina utilice más gasto.